A pesar de los sostenidos esfuerzos en investigación, desarrollo e innovación adelantados en el seno de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), al momento de presentar proyectos en esta área, era necesario presentarlos individualmente ante la autoridad nacional de ciencia, tecnología, innovación y sus aplicaciones, con tiempos de espera que en algunos casos oscilaban entre los 200 días a uno o más años. Por ese motivo el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, ordenó en diciembre de 2011 -mediante un punto de cuenta- la creación de una organización que unificara e impulsara desde la FANB estos proyectos con el apoyo decidido del Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología.

 El 14 de mayo de 2013, el presidente de la República y comandante en jefe de la FANB, Nicolás Maduro Moros, autoriza la creación de “Müröntö: Centro de Innovación para el Desarrollo”, como ente del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Defensa, para complementar, coordinar y garantizar el mejor uso de los recursos disponibles y necesarios para el impulso de la fuerza armada a través de las actividades de investigación, desarrollo, producción e innovación.

MISIÓN INSTITUCIONAL

“Promover actividades de Investigación, Desarrollo, Innovación y Producción para la independencia tecnológica de la FANB y el desarrollo integral de la Nación” [Extracto del Decreto Presidencial No. 80].

VISIÓN

Ser la organización de referencia nacional e internacional líder en la promoción de actividades de investigación, desarrollo, producción e innovación del Sistema Socialista de Innovación para la Defensa Integral de la Nación.

VALORES FUNDAMENTALES

          En la excitante senda que hemos recorrido en estos casi tres años de creados ha sido posible constatar con otros actores del sistema nacional de innovación, el deseo de la coordinación y el apropiado uso de los recursos disponibles. La cooperación y reciprocidad son fundamentales, pues un equilibrio cierto y perfectible permitirá la coordinación de las partes, armonizando el bienestar de las instituciones, del proyecto de emplear la investigación y el desarrollo como el vehículo del crecimiento de la FANB para lograr su independencia tecnológica, en plena coordinación con el Plan de la Patria, y que asegure la consolidación de la República. Müröntö cuenta con aliados inmediatos que han ayudado vigorosamente en su construcción, entre los que podemos enumerar todas y cada una de las unidades militares incluidas en nuestro empadronamiento de espacios de investigación, así como los investigadores activos en sus líneas, todos los institutos de investigación adscritos al Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (FONACIT, CODECYT, FII, IVIC, IDEA, CNTQ, CNTI, CENDIT, CENDITEL, IPOSTEL, ABAE, entre muchos otros). Es indispensable que todos sean parte importante de nuestros cursos de acción.

En la ejecución de nuestros necesarios y bien planificados cursos de acción, es posible que encontremos obstáculos, pero todo avance moral es la victoria de una verdad sobre un paradigma. Bolívar señaló que Dios concede la victoria a la constancia, persistir es fundamental, recordemos que es imposible derrotar a quien no se da por vencido. El renacimiento de las artes y las ciencias fue una revolución tan grande que aún retumba el estrépito de ese conflicto entre lo decimonónico no sofocado y lo moderno en formación. Y la fuerza magnífica puesta en juego por sus actores, es la verdad; el deseo de la verdad lógica, en la ciencia; el deseo de la belleza, que es la verdad en el arte; el deseo de la virtud, que es la verdad en la moral; el deseo de la justicia, que es la verdad en el derecho.

La iniciativa ponderada y asertiva es fundamental. La revisión de nuestro pasado señala que el arte, la ciencia, la filosofía y la moral, deben todos sus progresos al espíritu de revolución. Los aplacados despilfarran su vida en recorrer las rutas acostumbradas de la ideología previa y de la acción, venerando ídolos y apuntalando ruinas; los rebeldes –por otro lado- hacen obra fecunda y creadora, encendiendo sin cesar luces nuevas en los senderos que más tarde recorre la humanidad. Einstein señaló que “No podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando se crearon”, por lo que nuestras iniciativas deben ser revolucionarias en tanto que científicamente creadas, no producto de una escueta opinión, recordemos: “quot homines, tot sententiae” (hay tantas opiniones como existen hombres).

Las dificultades se saldan con denodado valor y fortaleza, las excusas sobran, la meta es una sola: refundar la República Bolivariana de Venezuela, y nosotros somos el motor que orientará este esfuerzo hercúleo en el Sistema Socialista de Innovación para la Defensa Integral de la Nación. Me permito evocar la máxima según la cual un brazo vale cien brazos cuando lo mueve un cerebro ilustrado; un cerebro vale cien cerebros cuando lo sostiene un brazo firme. Descifrar los secretos de la Naturaleza, en las entidades que la constituyen, equivale a multiplicarse para vivir entre ellas, gozando sus bellezas, comprendiendo sus armonías, dominando sus fuerzas.

Las metas estratégicas que a continuación se enuncian no pretenden ser una rígida guía de planeamiento, pero si la provisión de ideales que señalen un camino. No obstante, estas metas importan menos que el rumbo que decidimos. Como oficial de la Armada Bolivariana reconozco que quien pone bien la proa no necesita saber hasta dónde va, sino hacia dónde. Los senderos de perfección no tienen fin. Como se indicó antes, la belleza, la verdad, la justicia, quien sienta avidez de perseguirlas no se detiene ante fórmulas reputadas como inviolables.

          En todo arte, en toda ciencia y doctrina, en todo código, existen gérmenes que son evidentes anticipaciones, posibilidades de infinitos perfeccionamientos. Como presidente de Müröntö y comandante de la navegación segura que cumpla nuestra ambiciosa misión los invito a considerar estas políticas como el caldo de cultivo que favorezca la investigación científica y tecnología para la defensa, y que asegure la independencia tecnológica de la FANB a través de la producción y la innovación.

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